Archivo de la etiqueta: Alambradas

POEMA “BABEL” DE “AGATA”. GRAN NOTICIA, MIS LIBROS SE PUEDEN ADQUIRIR A NIVEL INTERNACIONAL

David Fernándeaz Rivera Libros

Estimados amigos y amigas:

Aquí tenéis el poema “Babel” de mi libro “Ágata”, he de decir que me costó no compartirlo antes, pero sería una gran falta de respeto para todas las personas que, por circunstancias, todavía no habían recibido su contestación después del apoyo mostrado tras el lanzamiento.

POEMA: http://archivosdelsur.blogspot.com.es/2014/03/david-fernandez-rivera.html

La primera premisa antes de que os aventuréis en “Babel” es que no tratéis de racionalizar el poema ni las diversas imágenes que se forjen entre él y vosotros. Este poema tiene una temática, pero Ésta no es nada en comparación con lo que puede ser para vosotros. Nadie se pregunta por la temática de las flores, la temática de muchos de los sonidos que nos rodean como en canto de un ave o la melancolía de un río. Así pues, para mí la poesía sois vosotros, el poema solo es un canal para que esta estalle.

Y por dar algunas pinceladas de la temática, este ha sido el último poema que escribí para el libro, y posiblemente el más general. Si lo abordamos desde el inicio, veremos que es un poema testigo de la realidad, un poema que trata de transmitir sin censuras cómo la tierra se descompone, cómo los animales fallecen, cómo las heridas no pueden cauterizar… ¿Quién es el responsable? Pues en gran medida el ser humano, un ser que le ha fallado a su propia esencia, la desconoce y la destruye. Además esto puede verse muy claramente cuando los sujetos caminan sobre su propia imagen, la imagen que ya no ven, la del hombre vegetal…

Por decirlo de algún modo, el poema tiene una segunda parte, un lugar que describe el pulso de un percusionista, ¿quién sabe si él es nuestro corazón que todavía sigue latiendo tan cerca y lejos a la vez? Desafortunadamente, hasta ahí, hasta lo más profundo, llegan los inhibidores de un sistema que pretende que perdamos la memoria de lo que somos, destruyendo la etiología natural.

Por otra parte, quería daros una grandísima noticia, desde hace muchos años me preguntaba cómo llegar a tantas personas que me siguen desde todos los puntos del globo. Ahora es muy sencillo, todos vosotros podréis conseguir todas mis últimas publicaciones en papel y con un coste de envío mínimo y con el mismo precio que en España. Todavía falta resolver “Ágata”, pero tanto la obra de teatro, que se puede considerar como un resumen de la antología como el resto de libros están ya en el mercado mundial. Por favor, os agradecería de todo corazón que abráis las puertas a esta llamada de poesía, pues aunque parezca extraño, sin lectores, la poesía lo pasa peor, eso sí, nunca muere ni deja de llegar al que quiere acceder a ella. Lo que puedo decir humildemente es gracias por el apoyo, gracias de todo corazón.

Aquí tenéis los enlaces:

“Alambradas” (Lo recomiendo como primera lectura): http://www.readontime.com/ROT/eride-s-l–nuevos-escritores/david-fernandez-rivera/alambradas_9788415160588.html

“Sahara” (Muchos de los poemas que he compartido por aquí pertenecen a este libro): http://www.readontime.com/ROT/editorial-poesia-eres-tu-grupo-edit-perez-ayala-rilke-y-amaniel/david-fernadez-rivera/sahara_9788415006305.html

“Hipnosis”/”La Colonia”: (Obra de teatro en el que el lenguaje cotidiano se funde con las heridas invisibles):http://www.readontime.com/ROT/ediciones-antigona-sl-/david-fernandez-rivera/hipnosis–la-colonia_9788492531752.html

Muchísimas gracias una vez más por todas las muestras de apoyo y cariño, como veis, también lo podéis conseguir en e book por un precio simbólico. Es muy poco, pero puede permitir que se hagan cosas gigantes. Y para los españoles, recordad que “Ágata” está disponible ya en librerías, recordad que lo edita “Ediciones Antígona”. La distribuidora es internacional, muy pronto estará llamando puertas y rebasando fronteras.

Por favor, si alguien tiene alguna dificultad que no dude en escribirme, juntos podemos y soy el primero en luchar, en dar el primer paso, creo que otro mundo es posible.

Un abrazo muy fuerte:

David Fernández Rivera

www.davidfernandezrivera.com

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Un mal sueño…

No sé si quiero escribirte,
o tan sólo volver a mentir,
como cada vez
que los raíles de caña
me llevan al retrovisor
tapiado en el anclaje de tu boca.
 
No es más
que una cadena rozando mis costillas,
y sin embargo,
sólo puedo entrever
el silencio
cuando el espejo del automóvil
representa el montaje grava
de mi rostro cortado
al contraluz de una quemadura
dragada con vendas.
 
Compartíamos el habitáculo ennegrecido del vehículo,
cuando él comenzó a desplazarse sin nosotros:
yo ya estaba solo…
 
Antes del siniestro,
sólo pude que habías con las fotografías
olvidado
sobre la rejilla incandescente
de una linterna.
 
Después
llegó la camarilla de un hospital,
del que sólo desprendo
el corte transversal de una camisa blanca
en el andamio de un bastón,
que todavía pernocta
clavado
sobre los bellos zapatitos del bebé.
 
Es muy complicado explicarte
algo que todavía recordaba insomnio
sobre la navaja abierta
de la litera;
y más, cuando sé que dormía…
 
Sin embargo,
nunca podré olvidar
cómo el cigüeñal
atornillaba la inocencia del recién nacido,
cuando aquella máquina
resbalaba en la herramienta
de un incendio sin mí.
 
Intentaré explicarme,
y es que por veces,
esto es lo que veo
cuando me acerco a las contras de tu boca.
Y por ello no neumático
quiero escribirte recordar,
como por lo difícil que siguen cayendo
las cuerdas de sangre
sobre la faldita de raso
de una niña agonizando bajo el autobús.
 
Y aún así
te miento con “te quieros”
y lápida oculto los encajes
bajo el parquet de mis manos,
que muchas imagina veces y un entierro
no quieren tocarte.
 
Y es así,
como sin quererlo,
te empujo al otro lado de la tapia
mientras contemplo cómo,
tras el impacto,
las llamas afloran sobre el tendido nervioso
de la tibia.
Es cuando grito en el estómago,
y cierro la puerta de un oráculo
sin ti…
 
Es entonces cuando estoy solo,
cuando sobre mi cama
desciende un látigo trenzado con el útero de tus cabellos.
 
Tú no lo sabes,
pero en su garganta,
la bombilla de tu cintura
se Abrasa
en la carne damasquinada
del dominó…
 

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Esta noche,

después de haberme reencontrado

con el perfil verdoso

le las antiguas barandillas,

y de atravesar sobre una cuña de vaselina

el inquieto trampolín

de la ciudad,

he decidido escribirte…

 

Confieso

que hace vacío unos minutos

desenredaba el ahogo

que tu sonrisa inocente

murmuraba en la sequedad de mi boca,

 

es cierto,]

 

esto pensaba

que conocerte

pasaron poco más

de unos meses,

y aunque apoyes el costado

de tu cuello

sobre la fiebre de mis manos,

son muchas las noches

que no consigo recordar lejos del quebradizo abdomen

de los ladridos.

 

Sé que esto no pasa,

y sin embargo,

la roldana de tus labios

tambalea en todos mis sueños

sobre la horquilla grisácea

de una pasarela ciudad.

 

Y te alejas…

 

Apenas han pasado unos meses

desde que arranqué

el último cigarro de tu boca,

y el dolor de la noche

me impide recordar aquel conglomerado de verdes:

un parque,

por entonces,

ya exiliado

de mi abierta sonrisa infantil.

 

 

Quizás

nunca me comprendas,

pero hasta las palabras más hermosas

ultrajan los senos de mis párpados

cuando estas parten en la comisura

de la metrópolis.

 

Es entonces

cuando sólo puedo escribirte

con el mismo dolor y perplejidad

que atraviesa

un diálogo entre el mar y las redes.

 

Y me alejo

en el rebote de mis uñas,

cuando estas

no pueden más que estrangular con mayor firmeza

la transparencia

del cristal que nos separa.

 

Estás conmigo,

y ambos somos de esta tierra.

 

Quizás por ello

y porque no pueda

verte,

decida escribir estas líneas

sobre uno de los pocos tallos ansiedad

que he topado lejos de los tornos triangulares que aletargan

la camarilla electrizante

de mis hospitales.

 

Está en el tallo verde:

es la flor.

 

David Fernández Rivera, “Alambradas” (Éride Ediciones, 2011)

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

POEMA “MARIPOSA AL FONDO GRIS”, QUIZÁS UN CORAZÓN QUE TAN POCOS ESCUCHAN CUANDO PARECE NO QUEDAR NADA…

Estimados compañeros y compañeras:Quisiera darle las gracias a todos mis amigos y a todos aquellos que todavía quedan por conocer, pues gracias a vuestro aliento, puedo decir con orgullo que, a pesar de todas las dificultades, puedo dedicarme íntegramente al mundo de la poesía, aunque tantas veces me pregunto si realmente hay otros mundos, a fin de cuentas, para quien quiera abrazarla, ella esperará en todas partes.

Del mismo modo, no quisiera olvidarme de vuestros comentaros, pues seguramente muchos de vosotros tenéis una respuesta todavía pendiente de lectura hacia vuestras más que diversas reflexiones y señales de apoyo. Trato de contestar con el mismo mimo y cariño con el que todos y cada uno de vosotros me escribís. De lo contrario, la comunicación no tendría sentido. Cuando quieres comunicarte de verdad, te das cuenta de que hay tan pocos lugares para hacerlo…, del mismo modo, cuando publicas un libro, son tan pocos los que te escriben… Me imagino que es algo que está convenido así, pero siempre que me entrego sobre un escenario o me muestro sobre un papel, de alguna forma u otra, aunque no sea consciente, siempre me dirijo a alguien, aunque lo haya escrito sin ese propósito… Por ello, gracias una vez más…

En este momento busco compartir con todos vosotros un poema publicado hace ya bastante tiempo en la revista “ La Baquiana”, está en el último lugar de los presentados en el enlace, lleva por título “Mariposa al fondo gris”.

Como todos los poemas, este tampoco debe ni puede transcribirse en prosa, pero lo que sí puedo confesar, es que lo escribí en uno de esos momentos en los que la soledad exterior e interior confluyen en un poema, que de algún modo, parece querer hablarte desde el vacío.

Por aquel entonces, debía salir de un determinado lugar a diario sobre las tres de la mañana, y habría más de dos Km hasta llegar a mi hogar. Pero aquel también lo era, pues cuando todos duermen, es cuando tienes la posibilidad de asistir a un terrorífico espectáculo nocturno de degradación humana, creo que esas voces desgarradas están sobre la base no escrita del poema.

Por lo demás, recuerdo que solía caminar a bajo cero, y mis propias lágrimas se endurecían, la sociedad como conjunto de individuos me daba la espalda, y alguien me dictó este poema. Poco más puedo decir.

Afortunadamente, aquellos tiempos de lluvia, lágrimas, noche y frío se han terminado, pero la poesía no encuentra oportunidades de entregarse ni gratuitamente en los teatros de mi comunidad autónoma, el año que viene será peor, y aunque respeto la reflexión de que gracias a Internet la poesía llega a todas partes, tengo el convencimiento de que si puede ser conmigo (en lo que respecta a mi trabajo), mejor. Además, lo que veo días tras día, demuestra que hay dinero, lo que no hay es voluntad de poesía, y yo, sin vanidad alguna, creo que tengo cosas por decir, validas o no, pero espero que a buen seguro, generen movimiento. Además, jamás he pedido nada por lo que hago…

Gracias a todos por aguardarme allá adónde vaya, gracias…

Muchos abrazos para todos y todas:

David Fernández Rivera.

Aquí podréis leer este poema:

http://www.baquiana.com/numero_lxvii-lxviii/S_Po%C3%A9tica_V.htm

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

“Un potro a Singapur”, poema. Un puño de sangre alzado por Ángel Padilla.

Muchos dijeron que la poesía era imposible, nadie creyó en la posibilidad de crear una compañía para hacer algo a lo que nunca quisimos ponerle título, y puede que muy pocos creyeron en aquella persona que no había cumplido los diecisiete y que, consciente o inconscientemente, quería subirse a una cruz desde la que tú llevabas muchísimo tiempo sangrando.

Y es que, por muy difíciles que estén las cosas, el sinónimo de lucha y vida siempre lo encontraré en tu nombre.

Puede que esta noche no sea diferente, pero quise releer los poemas de “Alambradas”, y hay uno excesivamente representativo, no te lo puedo recitar porque no estás a mi lado, o quizás porque ya estás demasiado cerca.

No sé por qué, pero es lo que en estos momentos más consigue aferrame a ti, y eso es a poder seguir cabalgando sobre imposibles.

Para mí, es sin duda la persona más representativa, es mi hermano, pero para el mundo, es lo más parecido a una flor que he encontrado, es decir, un poema.

Como poeta, que no como crítico, puedo decir que en él, la poesía que llevaba más de veinte años sin un porqué claro, ha renacido. Ya eres inmortal, hermano. Los que lo lean y apoyen a él, también lo harán conmigo y viceversa.

Así que, ¿por qué ponerle nombre a los poemas? Esta noche es de los dos…


Un potro a Singapur…

Sin pretenderlo,
la escarcha
encerró aquellos golpes de mi cuerpo
en la infinidad nocturna
de este enjuto armario acristalado.

No obstante,
quizás la premonición era más fuerte
y prefiere vestirme entre trajes desaliñados,
mientras occidente viste a su marinería con botellas de gin…

Al otro lado del panel,
veo caer sus lágrimas traslúcidas,
me veo caer…

Los cordones
aprietan fuertemente el sedal rojo de los canales…
Ensucian su cara
con dossieres de menta
y retales corroídos en las páginas del boulevar.

Se cierra la puerta
y vuelvo a ese lugar
donde las gotas de sangre
parecen recordarme el perfil de sus ojos antiguos.
Ya no está,
lo siento,
la quise y la quiero
ahora que derrocho mis últimos besos
sobre las espuelas de mis rodillas:
sobre el látigo donde nunca volverá a sentarse.

Con los ojos cerrados
veo tras el cristal:

la luna se disuelve sobre las aguas,
y un trasatlántico despierta las últimas estelas
de la noche en el cabello de un potro a Singapur.

I love you…

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized